El blog de Javier García Aranda

Javier García Aranda – 2014

Aunque cuando era estudiante de bachillerato mis intereses intelectuales recorrían materias diversas, seguí el itinerario de “ciencias” y me licencié en Ciencias Físicas. Ya entonces decía que uno puede estudiar de mayor una carrera de “letras” sin demasiados problemas, y no tanto una de “ciencias”.

Tuvieron que pasar varias décadas para que mi situación vital me llevara de nuevo a plantearme volver a la Universidad. Esta vez a estudiar “letras”, aunque resulte paradójico ubicar bajo ese rótulo a una disciplina como la Sociología que en un primer momento fue denominada Física Social por Auguste Comte (posteriormente este mismo autor acuñó el término actual). El motivo de aquella primera denominación era poner de manifiesto la pertinencia de estudiar los fenómenos sociales con la misma metodología científica utilizada por la Física, que históricamente era considerada la ciencia por antonomasia.

Mi motivación para volver a la Universidad no ha sido la obtención de un “título”, sino la opción de recorrer diversos ámbitos del conocimiento siguiendo el método y el rigor que exige atenerse a los usos académicos, incluida la obligatoriedad de superar “exámenes”. Por el momento, sigo pensando que ser examinado exige un esfuerzo que aporta un plus de calidad al estudio de una materia, aunque con el paso de los años -y de las asignaturas- me va invadiendo cierto escepticismo, motivado por las dudas en la vocación de parte del profesorado y del tinglado universitario en general hacia la trasmisión de conocimiento, que, desde mi punto de vista, debería ser su principal misión y ocupación.

Estudiar se ha convertido en un hábito de vida que no quisiera abandonar. Y son algunas de las reflexiones que el estudio de una carrera deletras” suscita en un activista impelido a readaptarse a una existencia más intelectual las que se recogen en este apartado. Reconozco que algunas son un poco áridas, pero confío en que merezcan el esfuerzo de ser leídas.