El blog de Javier García Aranda

Javier García Aranda – 2014

Las limitaciones para expresarse en castellano hicieron que Vujadin Boskov acuñara la tautología más famosa de la historia del deporte. Desde que en 1979 el serbio la proclamara, esta verdad de Perogrullo ha sido la fórmula empleada, una y otra vez, en los medios de comunicación o en los despachos, con significado deportivo o extradeportivo, con media sonrisa o en pose conspicua, para justificar la perpetua paradoja en la que pervive el deporte más importante del mundo, el fenómeno de masas por excelencia.

Cualquier perspectiva desde la que se observe el fútbol deja ver tal cúmulo de incoherencias, de exageraciones, de decisiones ilógicas, de falta de rigor, que sólo queda encogerse de hombros y repetir, como en una letanía: fútbol es fútbol. Y si a través de este mantra usted no logra entender y aceptar lo incomprensible, lo absurdo del fútbol, es que no ha sido tocado por la mano del dios de Maradona. Y entonces nunca logrará conocer el éxtasis de una velada de Champions, no podrá experimentar el subidón al ver ganar a su equipo, no sabrá lo que es el síndrome de abstinencia que sigue al final de cada liga. Fútbol es fútbol: Boskov dixit.