El blog de Javier García Aranda

Habanera del Guria: besos, mejor que celos

Javier García Aranda – marzo 2019

El destino o la casualidad y, sobre todo, la decisión de Josean García, director del coro Alaitu, han hecho que lleve una temporada ejerciendo como solista en la interpretación de la Habanera del Guria. Se trata de una sencilla canción popular, de la que se han hecho diversos arreglos y a la que se han adaptado un sinfín de letras. No obstante, las diferentes versiones suelen conservar el estribillo en euskara por el que muchas personas identifican la canción: “Joxe Migel, Migel Joxe / Joxe Migel, Migel Joxeren batela…”

Quede claro, por tanto, que no se trata de una pieza musical compuesta por un tal Guria como alguien pudiera pensar, sino que, como se indica en la página web que recoge la centenaria historia del Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián, Guria es el nombre de un restaurante-café (llamando originalmente Lion d’Or), que hasta no hace tanto tiempo fue uno de los okupas (sic) ubicados en el edificio del citado teatro.

Al respecto, Javier María Sada, en la Historia de la ciudad de San Sebastián a través de sus personajes (ALBERDANIA S.L.; 2002), dice que Francisco Berasategui fue “la persona que por vez primera cantó, en el Café Guría, la famosa y anónima habanera que lleva el nombre de dicho establecimiento” (como el propio autor señala en el prólogo, en la citada obra se incluye “a toda aquella persona que haya merecido alguna línea en las distintas publicaciones que hasta la fecha han sido editadas sobre nuestra ciudad”).

La versión tradicional de la letra comienza con la atribución de la paternidad de unas supuestas sesudas reflexiones a un renombrado personaje bíblico: “Dijo el sabio Salomón”, para continuar con una disertación sobre los celos que, según y como se interprete, puede ser un alegato que los reivindica como un deseable y hasta imprescindible componente del amor romántico o, simplemente, el reconocimiento vehemente de una debilidad humana.

Para eliminar del texto cualquier deriva machista, las feministas de mi familia me sugirieron sustituir “celos” por “besos” en el último verso de la primera estrofa. Cuando se lo comenté a varias de mis compañeras de coro, todas estuvieron de acuerdo; y, en opinión de una de ellas, esa pequeña y casi imperceptible modificación genera una nueva versión de la canción, más acorde con los valores de nuestro tiempo. Porque, para el amor que una mujer -u hombre- reciba de un hombre -o mujer-, no hay duda de que besos, mejor que celos (sobre todo si se tiene en cuenta que los celos están detrás de gran parte de los casos de violencia de género). Y para redondear la nueva Habanera del Guria para la era de las mujeres en la que estamos inmersos, basta con cambiar, además, una preposición (sin) por otra (con).

Para que el texto tuviera una mejor comprensión, sería interesante invertir el orden de las estrofas. Al respecto, hay un antecedente interesante: la versión de la habanera incluida en el disco del acordeonista Manuel Yaben (Columbia, S. A.; 1962), interpretada por Faustino Urkia (tenor) y Serapio Ibarlucea (barítono). No obstante, dada la identificación popular del comienzo de la canción con la sabiduría de Salomón, en este caso -y sin que sirva de precedente- parece conveniente respetar el viejo orden.

Acceso a HABANERA DEL GURIA para la era de las mujeres

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