El blog de Javier García Aranda

Un beso de versos endecasílabos con rima asonante

Javier García Aranda – septiembre 2017

Hace unos días, casi por casualidad, leí que una persona enviaba un beso a otra. Para describir el beso enviado, la persona que lo emitía no utilizaba ninguna de las cualificaciones que más habitualmente se usan en la literatura o en las canciones: tierno, apasionado, cariñoso, dulce, sabroso, breve, ruidoso, juguetón, soso, atrevido, silencioso, casto, robado, acogedor, triste, prohibido, traicionero, enamorado, etcétera. Era, sin duda, un beso cargado de poesía. Porque no se puede poner en duda la vocación poética de un beso de versos endecasílabos con rima asonante, que es como era descrito el beso en cuestión.  

Hay parejas, amig@s, compañer@s, colegas, amantes o cachond@s de diversa índole que gustan de establecer códigos secretos para trasmitirse información mediante símbolos cuyo significado sólo ell@s conocen. Sin embargo, no parece que fuera el caso. A tenor de las evidencias, el beso del que tuve noticia era enviado por una persona a otra a la que conocía desde hacía poco tiempo. Por tanto, debe suponerse que no habían tenido todavía la oportunidad de establecer entre ambas un lenguaje exclusivo.

Es probable que ni siquiera la persona a la que iba destinado el beso pudiera captar enteramente su significado. Cabe incluso la posibilidad de que quien lo enviaba tampoco tuviera totalmente claro el alcance de la expresión con que lo había definido. En cualquier caso, no cabe duda de que se trataba de un beso misterioso. Y, en consecuencia, llevaba consigo el desafío de intentar descubrir el enigma.

Para tratar de acotar posibles alternativas, se me ocurrió preguntar a mi mujer qué entendía ella por un beso descrito en esos términos. La respuesta fue rotunda, concisa, inapelable: “Está clarísimo. Es un beso largo… e intermitente”. ¡Hay que ver lo práctica y resolutiva que puede llegar ser una mujer cuando decide serlo!

Mi incapacidad masculina para captar el quid de esta diáfana interpretación me llevó a rumiar el asunto con mayor ahínco: ¿cómo se establece la conexión entre un beso y unos versos endecasílabos que se entrelazan ente sí mediante rima asonante? Tras seguir el hilo de diversas opciones alternativas, di con una clave que podría ser una posible explicación del asunto. Seguramente no es la única interpretación posible. Pero es la mejor que he encontrado. Aunque siempre me quedará una duda a la que me ha sido imposible encontrar respuesta alguna: ¿y si la rima hubiera sido consonante?

Acceso a ONCE SÍLABAS PARA BESOS Y VIDA

¿Quieres hacer algún comentario? – Iruzkinik egin nahi duzu?